Ecología, desarrollo sostenible y cuidado de nuestra casa común


Por: María Adelaida Farah Q.*(1)

Ecología…..una palabra que proviene de dos vocablos griegos: Oikos y Logos. Oikos significa Casa, y Logos quiere decir estudio o tratado. Es decir, que la ecología es el estudio de la casa. Si utilizamos las palabras del Papa Francisco en su Encíclica Laudato Si´(2), la ecología es el estudio de nuestra casa común. La ecología, por tanto, es un campo del saber que se dedica a comprender la estructura, funcionamiento y dinámica de los ecosistemas y su relación con los seres humanos como individuos y sociedad. Nuestra casa común es donde se dan las interrelaciones entre la naturaleza y la sociedad. La ecología se encarga de entender esas interrelaciones, que, dicho en otras palabras, son las relaciones que se dan en los sistemas socio-ecológicos.

De esta manera, un ecólogo o una ecóloga puede contribuir a la solución de los problemas ecológicos y ambientales de un territorio, de un país y del mundo. Así, algunos de los temas que estudia la ecología son: conservación, manejo y uso sustentable de la biodiversidad; gestión ambiental rural y urbana; gestión ambiental empresarial; ordenamiento y planificación del territorio; agroecología y desarrollo rural; ecosistemas terrestres, acuáticos, continentales y marinos a diferentes escalas (genes, poblaciones, especies y ecosistemas); ecología social, política y económica; educación ambiental; ecoturismo, agroturismo y turismo sostenible; políticas públicas y licenciamiento ambiental; desarrollo sostenible.

La ecología o como la llama el Papa Francisco, la ecología integral, estudia, en últimas, el medio ambiente. Y al respecto el Papa Francisco dice: “Cuando se habla del “medio ambiente”, se indica particularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Esto nos impide entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida. Estamos incluidos en ella, somos parte de ella y estamos interpenetrados (…). Dada la magnitud de los cambios, ya no es posible encontrar una respuesta específica e independiente para cada parte del problema. Es fundamental buscar soluciones integrales que consideren las interacciones de los sistemas naturales entre sí con los sistemas sociales. No hay dos crisis separadas, una ambiental y una social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental”.(3) 

La ecología y el desarrollo sostenible están muy conectados. La definición más conocida de desarrollo sostenible viene del Informe Brundtland(4): “Desarrollo que atiende las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de atender sus propias necesidades”. En medio de diversas posiciones, el desarrollo sostenible ha ido ganando mucha importancia en la política internacional y en las discusiones académicas. El tema central de la Conferencia de Río de 1992 de la Organización de las Naciones Unidas ONU, fue precisamente el desarrollo sostenible. A principios del siglo XXI la misma ONU promovió una agenda de desarrollo global centrada en ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) para el periodo 2000-2015, los cuales fueron adoptados, implementados y cumplidos en diferentes grados por los países. La terminación del periodo de los ODM en 2015 y la celebración de los 20 años de la Conferencia de Río en 2012, dieron origen a la construcción de una nueva agenda de desarrollo denominada Agenda 2030, cubriendo el periodo de 2016 a 2030, y que se conoce públicamente como la plataforma de diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con el fin de adoptar medidas que permitan alcanzar condiciones de sostenibilidad planetaria. 

Colombia es un país que se unió muy temprano, en los años ochenta, a la construcción y debates sobre el desarrollo sostenible. Y ya en la Constitución Política de 1991, se asumió el desarrollo sostenible como un principio orientador, y todo un capítulo de esta Constitución es sobre Derechos Colectivos y del Ambiente. Colombia también cumplió un papel relevante en la conformación de la Agenda 2030. En el marco de un escenario nacional de construcción de paz, en el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 se han implementado metodologías inclusivas de los ODS, fundamentadas en diálogos con diversas organizaciones, instituciones y diferentes grupos poblacionales que provean de herramientas integrales para la creación de políticas, proyectos y soluciones, guiando la toma de decisiones en torno al cumplimiento de los ODS. De esta forma, la Agenda 2030 se ha convertido en una hoja de ruta global, y por supuesto nacional, para los próximos 15 años en cuanto al desarrollo sostenible en todas sus dimensiones: económica, social y ambiental.

Para lograr lo anterior, el Papa dice que “falta construir liderazgos que marquen caminos, buscando atender las necesidades de las generaciones actuales incluyendo a todos, sin perjudicar a las generaciones futuras”.(5) Invito a todos los que lean estas líneas, a ser estos líderes que vayan marcando caminos con perspectiva de ecología integral, y que a diferentes escalas y contextos sean los líderes que demanda el Papa para Cuidar Nuestra Casa Común.

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*(1) Profesora Titular. Decana de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales. Pontificia Universidad Javeriana.
(2) Papa Francisco (2015). Carta Encíclica Laudato Si´. Sobre el Cuidado de la Casa Común.
(3) Idem. Numeral 139.
(4) Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones
Unidas (1987). Nuestro Futuro Común. Alianza Editorial Colombiana. Colegio
Verde de Villa de Leyva. Bogotá.
(5) Papa Francisco (2015). Carta Encíclica Laudato Si´. Sobre el Cuidado de
la Casa Común.

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