“Obligar a amar es imposible” - Entrevista

Por: Sr. Andrés Felipe Loaiza, SDB *
afloaiza@salesianosmedellin.org



En entrevista con la Dra. Isabel Cristina Patiño, Directora del Centro Zonal Noroccidente del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar-ICBF, nos comparte aspectos como los retos de la familia hoy, lo que implica el no estar preparado para conformar una familia y el cómo los padres le hacen un daño irreparable a sus hijos en la disputa de su custodia durante una separación.

La Dra. Isabel Cristina es Licenciada en educación preescolar, especialista en Gerencia Social y especialista en Problemas de Infancia y Adolescencia de la Universidad de Antioquia. Lleva 27 años en el ICBF.

En la diversidad que tienen las familias, ¿con qué dificultades se encuentra la familia hoy? 

Una de las mayores dificultades que tenemos en la Familia es que no hay mucho arraigo cultural como podía existir anteriormente. Es decir, los patrones de la familia o de los padres y los abuelos, son diferentes a los patrones de los hijos. Los ídolos y los valores de los hijos hoy son unos muy distintos a los de sus padres y abuelos. 

Otra de las dificultades es que no hay claridad en las pautas de crianza familiares, y existe una ausencia general de la norma, no hay consistencia en la norma. 

Por otro lado, existe un fenómeno particular cuando los padres se separan y están disputando la custodia de los hijos, el fenómeno o premisa es que cuando los padres no están juntos pareciera que fueran enemigos, y entre su enemistad está la vida física y psíquica de sus hijos. A un padre y una madre enfrentados pareciera no importarles acabar con la vida psíquica de sus hijos, ese es el trofeo mayor, y muchas veces halan al niño de un brazo cada uno, sin importar si cada uno se queda con la mitad del cuerpo del niño, y eso lo digo simbólicamente, porque realmente lo que están haciendo es dividir no el cuerpo sino la psiquis del niño, y no se dan cuenta que ese trofeo mayor es obtener un hijo con una psicosis, con problemas de adaptación, un hijo con una falta de autonomía y lleno de inseguridades generadas por la disputa de sus padres.

Entonces, ¿cómo hacerle frente a esas dificultades que tiene la familia hoy?

Yo tengo una teoría: si tú vas a aprender a manejar un vehículo, te debes preparar, pero uno constituye familia, que es la célula básica de la sociedad según nuestra Constitución Nacional, y nadie se prepara para conformar o constituir una familia. Una de las pautas es que nos preparáramos para conformar una familia; y no lo digo solamente para una familia conformada de
padre, madre e hijos, sino en general para cualquier rol que tengamos que desempeñar dentro de la familia: como hijo, hermano, tío, sobrino… Y algo central en la preparación del sujeto para ser parte de una familia es la capacidad o los niveles de tolerancia, ya que hoy son muy bajos, y para poder hacer parte de cualquier grupo – sea familia u otro – tenemos que manejar unos
niveles de tolerancia y una apertura que nos permita no estar siempre viendo lo malo de las otras personas, sino rescatar lo bueno a partir de sus valores y principios, para poder ir modificando aquellas otras actitudes o comportamientos por mejorar. 

¿Cuál sería entonces la recomendación para los padres que se están separando?

Los padres que decidan separarse pueden conservar unida su familia, separarse no significa dividir su familia, uno se puede separar y conservar en unión a su familia o en COMÚN UNIÓN a la familia. Aquí nos tenemos que desprender de todo egoísmo, tenemos que ser humildes en entender que el niño de acuerdo a su etapa de desarrollo puede tener más estabilidad emocional siendo cuidado por el padre o por la madre y que de igual manera el fin de semana puede compartir con el otro; humildes para entender que ese niño entiende, sufre y que su salud mental y física depende de esa buena relación que se sostenga entre los padres.

¿Cómo hacerle entender hoy a los padres la importancia de no descuidar la autoridad?

Deberíamos tener más espacios de formación familiar, donde se pueda trabajar con las familias de manera más preventiva. Esta es una sociedad más permisiva frente a los errores que podamos cometer como padres o como familia en general. Pienso que no deberíamos ser tan permisivos y que las políticas y las mismas leyes deberían ser más consistentes, pero no en el sentido de obstaculizar, sino en el que ayuden a concienciar a esa familia de que la solución a las dificultades de sus hijos está en ellos a través de múltiples instituciones que las apoyan.

Y hay que aclarar que, independientemente de las leyes que tengamos, lo cierto es que obligar a amar es imposible. Nosotros con la ley, obligamos a unos alimentos, obligamos a un reconocimiento, obligamos a un apellido, pero no se puede obligar a amar.

¿Qué estrategias tiene el ICBF para favorecer el trabajo con las familias?

Tenemos una estrategia pertinente para todo este momento que estamos viviendo de Paz y de reconciliación, y es el “Modelo solidario de Familia”, es un planteamiento que nos permite tener un concepto de qué es la familia. Este modelo nos permite ubicarnos en lo que fue la construcción del vínculo, cuál es el vínculo existente entre los miembros, cuáles son los patrones de crianza de esa familia, cuáles son los patrones socioculturales; y entender la dinámica para poder comprender que esa es la familia de “ese niño”, y que no existen familias ideales. Uno a veces se encuentra con profesionales incluso de las áreas psicosociales que idealizan lo que es una familia, y no existe una ideal. La Ley 1098 dice que la situación económica de un hogar sería la última razón para determinar que un niño se quede en protección o se integre a su propia familia, y eso es lógico, yo no cambiaría mi familia – aún con todos sus problemas –, porque no existen familias perfectas.

¿El elemento más positivo de la familia hoy es?

La familia tiene de bueno todo, hasta lo malo, porque es un motor que nos impulsa a tener retos y esperanzas para superar todas las situaciones adversas. 

Una recomendación para las familias

La unidad familiar, la perseverancia, que cada uno entienda que es el centro, porque la familia es como un eje, pero si alguna de las piezas se suelta, deja de funcionar. Somos una parte fundamental y debemos estar ahí para cumplir nuestra función. Y si por algún motivo esa familia no puede estar junta, al menos esté unida por medio de sus hijos y la salud mental y física de los mismos, para que tengan una vida tranquila para una incorporación social sana.

*El Sr. Andrés Felipe Loaiza, es Salesiano Coadjutor de la Inspectoría de Colombia-Medellín COM. Licenciado en Filosofía y Comunicador Social-Periodista de la UPB Medellín. Actualmente, Delegado para las Comunicaciones de COM.

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